como publicar


LA DANZA DE LAS SOGAS

 

El esqueleto entre vértebras de ríos
yaciendo, y algas que son carne
coagulada.
               Hacia las desembocaduras
de la muerte y sus comparsas,
arrastrados por la nada y sus combates
de colapsos nerviosos.
                                   Absortos
con la vista de lo otro aferrado al bazo
en hipotéticos insomnios.

Y luego las ya largas esperas
bajo sábanas de nocturnidades
que arden como pupilas
y picos de büitres renqueantes;

asomados al abismo, espías
que vagan por los bordes
del alma sin lengüa ni compases,
perdidos ritmos y nada sonoras,
menos dulce y más agria, amarga,
musa despiadada.
                           Muda musa,
morsa amorfa y sorda,
¿con qué otras sogas bailaremos juntos?

Ed. Expunctor

edexpunctor

relatos
retroceder
Página 2 de 2