como publicar



Y sé que es más bien cutre reducirlo
todo a tres papeles, a la cifra
que el postizo a mi milicio libra
en brava, pero amigo no me empiece
y llanamente arrópeme este embargo;
a lo mejor uno lo escribe por
no abandonar la rémora y punzada
tórrida, la historia para del atroz
lanzazo, el ante mí enjambres venidos
que fleté sobré una pira de neumáticos,
la mecanógrafa virtud de verso
alguno halar, solícito el vampiro
amigo y pleamar de taba momentánea
en sobresalta, en pifia descocada.

***


Helero yazgo y mutan los androides
hacinándose silentes de goma;
atacas con tu futurible atajo,
ligan las partículas tronchadas
mantras del raspe si un urge zaherir
se obvió rebaño al amputado régulo
matón; los diez millones de iroqueses
enfusen, toneladas, sus marcianas
crápulas entran traversas, montañas:
un apero presentable constriñes
no para siempre, costuelo lo taires,
la efusiva bachata, esta gafada:
eclipse el que otorguemos redivivo
al tuétano y frenético castor.
Afróntale y reside al amador,
emplea los rendirles, los chubascos
del estrago, vals en muslos y vigor
si lo requisan vuestros lesos tipos
de avutarda y colibríes elípticos
pero rehuyen feéricas escuadras,
pues prieta las circundan cual lar tísico,
museo para las copiosas hadas,
el barítono y mésmero, el umlauta
e inmoderara al gnomo del afilio,
su losase ansión, tiento del mor que
hurtaba, a crasa mida gerifalte,
la banshee en su treno pertinaz,
abotonado sin lauda y chitón.

 

***

Al fin, motor temprano que doliste,
traigo a colación, tú Circe, un tempo
por desanudar entre pautados trucos
permanentes, cachivaches y setas
filigranas de los lesbios facsímiles:
sobra en bélicas escorias tu teñido,
en grafito, se pudrían y redomas
por si inviernos, as de picas, arañazos
del islote y de la tal pose, nervio
posesivo, adrede van con qué tizo
henchido que sin memeces resuellan
la balada, el mimbre, el letargo pufo
e negra nave de ánimas volcadas
y escalones más piedades, hierros.

Javier Esteban

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